sábado, 29 de octubre de 2016

Blooming está con la soga al cuello por las deudas



La situación es crítica y aunque la actual dirigencia de Blooming, presidida por Jerjes Justiniano, no ha querido hacer oficial la deuda global del club hasta la asamblea extraordinaria del 7/11, fuentes que merecen fe hablan de que el monto está entre los $us 3,5 y 4 millones. La sede que está en el km 7 al norte, corre el riesgo de ser vendida para salir de la situación asfixiante que encara el actual directorio. De las 10 hectáreas, 1,5 está en remate y otro restante (7.000 m) en manos de la señora Marisol Negrete.

Además hay deudas a un entrenador, a acreedores, empresas y jugadores. A la situación tirante se agregó otro dato: Blooming no puede recibir hasta abril de 2017, un solo peso de las cuotas que se les da a los clubes por la televisación de los partidos de la Liga, de las eliminatorias y de la Copa América. El dinero que ingresa desde el exterior está pignorado (retenido) y va directo hacia los acreedores cuya paciencia se les acabó con el club.

Ayer volvió a ser un día de ajetreo para Jerjes Justiniano y para varios expresidentes, que aunque no quisieron dar una declaración oficial, confirmaron acercamientos (ver nota del costado) en el que hubo planteamientos de solución. Todo esto mientras el plantel de jugadores, que mañana visitará a Petrolero por el Apertura, se reunía con la dirigencia de Futbolistas Agremiados de Bolivia (Fabol) para ver los pasos a seguir para reclamar los tres meses de sueldo que la dirigencia les debe, además de premios y bonos de vivienda.

“Yo no voy a ser el presidente que venda la sede, yo solo llevo 10 meses en el cargo, esta deuda no es por mí”, le dijo Justiniano a la Red Uno hace unos días. El titular, que relevó en el cargo a Erwin Peredo, tiene claro qué hará si es que la asamblea de socios prevista para el 7 de noviembre en el teatro René Moreno (19:30), opta por vender la sede para salir de la crisis actual. Hubo otros planteamientos pero son a mediano plazo y Blooming necesita dinero urgente, “al menos un millón de dólares para respirar y ver acciones a posterior”, dijo uno de los socios cercanos al directorio.

Las dos deudas que más preocupan son con la señora Marisol Negrete que le prestó al club $us 300.000 y a cambio recibió un documento firmado por el presidente Justiniano y el directivo Alfredo Schwarm, de que si en cinco meses no se devolvía esa plata se perdería 7.000 metros de la sede campestre. El plazo se venció el 29 de julio y esta señora tiene de momento potestad sobre los terrenos, aunque, para que sea un terreno plenamente de ella debe seguir un juicio porque ese espacio supera fácilmente el millón de dólares si es que se lo vende a otra persona.

Lo otro es con el hotel Tropical Inn que por $us 35.000 llevó a remate al club por 1,5 hectáreas de la sede. La deuda con Erwin Sánchez, Yamil Nacif y con exjugadores del club es lo que hoy asfixia. Es más, le han propuesto al actual titular que nombre un directorio transitorio para que se ingrese a un análisis exhaustivo de cada deuda y se tome acciones para cubrirla. Hay empresarios que han llamado al club.

Se lo analiza

Una de las propuestas que ha sido conversada es que se vendan tres hectáreas (las que se compró en la gestión de Carlos Bendek) y gestionar los papeles para que la sede deje de ser patrimonio del club y se convierta más bien en una fundación que imposibilitará a los directorios que vengan en adelante hipotecar la sede. Esa medida es la que está evaluando Jerjes Justiniano, aunque de momento, lo urgente es conseguir dinero.

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